Puede que lo hayas escuchado un millón de veces. O tal vez no. “No existe una sola Ibiza. Ibiza tiene varias caras”. Pues sí, eso es absolutamente cierto. De hecho, no puede haber una descripción más precisa de lo que realmente es Ibiza: un caleidoscopio infinito de vidas y experiencias diversas.

Una de las caras más auténticas y aún desconocidas es la de la gente de Ibiza. Probablemente la cara más opuesta a la que ven los clubbers cuando llegan a la isla. Cuando uno nace y crece en un lugar como este, los adictos a la fiesta, las go-gos, el personal de seguridad,  los camareros y los “locos” en general son parte de su rutina de cada verano. Sin embargo, la vida de la gente de la isla no tiene prácticamente nada que ver con la vida de los turistas. Sí, por supuesto, nos gusta salir y disfrutar la fiesta (¡Hemos creado la mejor isla de fiesta del mundo!). Pero también nos encanta disfrutar de una vida bastante más tranquila con nuestras familias y amigos. Sí, a veces preferimos la vida durante el invierno pero, al poco tiempo, estamos deseando que llegue el verano exactamente igual que la gente que nos visita.

Conocemos algunos de los secretos mejor guardados de la isla. Sabemos dónde sirven el mejor desayuno en ese bar que te permite sentarte con los pies, literalmente, en el agua. Conocemos a algún hombre que fabrica sus propias “Hierbas” (un licor típico de Ibiza hecho con varias plantas silvestres), nos vuelve locos el interior de la isla (los mejores bocatas son los de Santa Gertrudis) y también nos encanta ver ball pagès (el baile folklórico de Ibiza) cuando tenemos la oportunidad (aunque la mayoría de nosotros no lo sabe bailar sin hacer el ridículo). Pero, sobre todo, amamos y respetamos el entorno natural de este paraíso incomparable en el que tenemos la suerte de vivir.

En Playasol Ibiza Hotels, nos encantan las infinitas caras de Ibiza y tenemos muchas ganas de compartirlas con vosotros en este espacio.

¡Estad atentos!